Cada mes de septiembre es el calco de siempre, la misma historia: se clama a los cuatro puntos cardinales que la patria está de fiesta, los postes del tendido eléctrico se visten de azul y blanco, y los jóvenes salen a marchar por las calles haciendo gala de una marcialidad que no vuelven a externa el resto del año.

Los olvidados retratos de José Matías Delgado, Manuel José Arce y José Simeón Cañas son desempolvados y colgados en los rincones más visibles de cada escuela, mientras los políticos corren ante los significativos monumentos de la ciudad capital para depositar enormes y olorosas ofrendas en memoria de nuestros ilustres próceres.

Publicado: 2015-11-09