La Universidad Tecnológica de El Sa lvador está cumpliendo su vigésimo quinto aniversario. Han transcurrido veinte y cinco años desde el momento que una balbuceante iniciativa se lanzó a obtener un espacio en la difícil tarea de contribuir a la enseñanza superior en El Salvador. En estos años, muchos jóvenes salvadoreños han pasado por sus aulas para formarse, a fin de ingresar en el capital humano productivo que, sin lugar a dudas, es necesario para el desarrollo económico y social de el país.

Es innegable que veinte y cinco años son pocos para una Universidad, puesto que la vida de estas instirucio nes se mide por centurias. El tiempo de vida de nuestra Universidad corresponde a una etapa de infancia institucional, pero también significa el esfuerzo de una comunidad educativa empeñada en alcanzar la excelencia en la tarea que se ha impuesto.

Publicado: 2006-06-01